Creo que así el blog es más atractivo, antes estaba en una época gris, ahora blanca y rollo R]TRO.

martes, 10 de mayo de 2011

La edad de oro que se va desvaneciendo, por Benítez Reyes




Lo que el tiempo se lleve
que sea tanto
como aquello que el tiempo nos dio,
regalo inmerecido,
dejando la memoria en la inocencia
de la vida cumplida, porque nada
hiere más y más hondo que el recuerdo:
mientras dure una noche en la memoria,
esa noche es la Noche
y esa intensa memoria la Memoria.

Llévese el tiempo todo
lo que quiera llevarse,
porque todo fue suyo desde siempre.

Que desvanezca el tiempo
el oro delincuente del amor
y la imagen hermética de aquello
que llamabas pasado
?y era apenas
ayer: la fugitiva
edad de no tener
edad para el pasado.

Edad de Baudelaire y de muchachas
que adquirían nociones de la vida
en las últimas filas de los cines
y en esos viejos cines de posguerra
convertidos
en locales de baile que cerraban
cuando el cielo quería amanecer.
Amaneceres de domingo,
volviendo a casa con
un vaso aún en la mano
y con tabaco extraño en el bolsillo,
a esa hora en que abrían los cafés
y las damas de caridad montaban mesas
con carteles de niños moribundos.

Y era la muerta luz que amanecía
la metáfora helada y la exacta ilusión de estar quemando
las naves de la eterna juventud.

Pero en su coche fúnebre
el tiempo iba admitiendo pasajeros.

Y las naves quemadas son ceniza,
y muy poco de eterna
tuvo la juventud.

Así que arrastre todo, que se lleve
en su vértigo el tiempo la memoria,
dejando
un vacío perfecto en el pasado.

Porque todo recuerdo
se acaba corrompiendo en el presente.
Y este presente ya
de poco va a servirnos.

De poco va a servirnos
el saber que hubo un tiempo en que la vida
valía su peso en oro.

Porque la vida pone
su casa en el pasado.

Y esta casa sombría no parece la nuestra.

lunes, 9 de mayo de 2011

¡PARAD UN SEGUNDO!



Siempre he pensado que la información es buena. Ahora me retraigo más en lo que dije aun sabiendo que soy esclavo de mis palabras, como dice el dicho. Me reafirmo, estamos sobrados de palabras y ausentes de silencios. De reflexión. Como periodista que me considero, aunque en prácticas, siempre admiré a quienes sabían lo que pasaba en casa sitio del mundo y lo contaban haciéndonos creer que eso era lo que ocurría. Sin embargo, con cerca de un año de experiencia me topo con la idea que todo sería mejor si meditásemos más de lo que lo hacemos, lo que publicamos. De que esta velocidad en que se vive en prensa, radio, televisión y cada vez más con las redes sociales, es buena pero no la única, sino complementaria. Recuerdo cuando Andrés Calamaro publicó en su Twitter que detestaba tener que resumir tanto lo que pensaba para plasmarlo en 140 caracteres que deja esa red. Y creo que esa red es la que resume el momento periodístico e informativo en que vivimos: notición (aparentemente), en pocas palabras y por tanto como mero titular. ¡Claro! ¡Por eso ha triunfado! Ayer domingo leí una entrevista al periodista que destapó el caso Watergate en el Post que le hicieron para Le Monde y que compró XL Semanal. Bob Woodward decía que echaba en falta un periodismo de investigación, donde tener fuentes es más que necesario y además unas fuentes fiables y contrastadas. Decía Bob que se entrevistaba con unos y otros durante varias horas y durante varias sesiones (recordemos que la ensencia del periodismo son las entrevistas y las conclusiones de lo que ahí se dsacan). Así descubrió y destapó a Nixon el periodista americano, con tiempo, midiendo los espacios y los momentos y sabiendo lo que vale y lo que no vale, lo que marea al espectador con datos inútiles y lo que de verdad es importante saber. Con esto desde luego no quiero hacer una crítica a los compañeros de profesión, lo que sí mando es una reflexión y una crítica mordaz a un sistema comunicativo que cada vez tiende más a la basura y a la mera propaganda en favor de a quienes no nos debemos, que son los ciudadanos. Una vez me dijo un jefe: "siempre pregunta lo que como ciudadano quieras saber, sin más". Como medios y periodistas nos estamos simplificando tanto que terminaremos siendo lo que a veces somos, unos meros papanatas y papagallos que repiten lo que un político nos lanza a nosotros (periodistas no ciudadanos como debiera ser) tanto en cortes de radio, declaraciones e tv o en prensa escrita. ¡Los políticos llevan ya en mayúsculas lo que tienen que decir a cada uno de los medios! Y eso me recuerda a una propuesta que leí en un diario de tiraba nacional ayer (día del Señor y la lectura) en el que se podía leer que un grupo de periodistas habían firmado un manifiesto para reclamar a los políticos que respondan en todas las ruedas de prensa que hagan sin dilación, por el simple servicio a la comunidad que les debemos tanto periodistas como políticos. Quizás por eso sea por lo que seamos ambas profesiones de la mano en la cola de los valorados, porque tenemos perdido el norte, nuestro fin, el sino. Lo dejo ya que me estoy alargando mucho y de seguir así nadie me leerá. Lo publicaré en twitter aunque solo sea para que alguien se pare y piense en el título del artículo.

La corrupción hunde al PSOE-A




Andalucía, feudo socialista desde que la democracia se instaurara en España parece deparar cambios en las próximas elecciones de 2012. Como ya lo dijeran Aznar y lo corroborara Zapatero mal que le pese, un dirigente de una ciudad, comunidad autónoma o país no debe gobernar durante más de dos candidaturas, es decir ocho años. Pero en Andalucía eso no pasó y estuvimos más de una década con un mismo partido y lo que es peor, un mismo presidente, Manuel Cháves. Ahora se están vislumbrando los primeros coletazos de sus políticas. Primero ocurrió en Sevilla, la corte, donde también gobierna desde hace tiempo el PSOE con Sánchez Monteseirín a la cabeza. Estalló un buen día unos supuestos sobornos al restaurante La Raza, más tarde sería la venta de terrenos ilegales del mercados de abastos sevillano Mercasevilla a la constructora Sando, que ya salpicó a la Junta de Andalucía. Pero lo último aglutina a todo lo demás y lo engorda. Con la aprobación de ERES ilegales en empresas en las que ni siquiera muchos de los afectados han trabajado se ha terminado de provocar una fragmentación en PSOE andaluz difícil de cerrar en varios años y que tiene como punta visible en el gobierno nada menos que al vicepresidente tercero del gobierno de Zapatero. Es visible que la ciudad más importante gobernada por socialistas detrás de Barcelona, es Sevilla, desde donde están intentando hacer relevos generacionales que alejen la imagen de los dirigentes de antaño. No obstante las encuestas dicen que de nada sirve y es el PP el que se está ayudando de la crisis del contrincante para hacerse fuerte donde nunca lo fue. Es por ello por lo que hablaba este fin de semana Rajoy en Sevilla de la importancia de la capital andaluza en la victoria en la comunidad y de la necesidad de ganar en Andalucía para llegar al gobierno de la nación. Las encuestas están del lado de los populares que aventajan en varios puntos la intención de votos. Pero no deben cantar victoria. Para las autonómicas en Andalucía aun queda mucho y un paso en falso de cualquiera lo puede dejar en fuera de juego.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Donde dije digo, digo Diego


En la imagen la ministra de Asuntos Exteriores y antigua ministra de Sanidad del gobierno de Rodríguez Zapatero. Sí, se pasan las carteras como si de carpetas de quinceañeras se trataran. En cualquier otra persona parecería que está hablando por el celular con alguien que le está comunicando el fallecimiento de un familiar o amigo cercano y querido. No obstante no es esa la sensación que da a sabiendas de que se encuentra en el Congreso de los Diputados y de que pertenece al Ejecutivo socialista. Resulta además que se ha sido sacada del pleno en el que ZP decidió tratar en el Parlamento la necesidad de la participación española en la guerra de Libia, cosa que a la susodicha ministra parece que le debe pertenecer dada su cartera. Pues bien, esta es la viva señal y el vivo reconocimiento de la ocultación de los políticos en este país. Personas que dicen A a los medios que serán leídos y escuchados por el populacho y que hacen B y también dicen B por lo bajini. Es el claro ejemplo de que vivimos manejados por unos señores a los que pagamos y damos la confianza de dirigir nuestro futuro hacia mejor y que lo que nos devuelven es una falsedad descarada, tan solo a veces desenmascarada por una cámara indiscreta que se cuela en una charla entre compis de partido en los pasillos del Congreso (una vez cada equis tiempo) y que rompe los planes de comunicación de asesores y expertos de cada personaje político. Y pasa con la Jiménez como pasa con Mou en el Madrid. Quizás sea porque son concientes de que dicen falacias que no se creen ni ellos mientras juegan con el tiempo de los demás. Eso sí, las uñas de porcelana perfectas, y la bufanda de Armani del portugués

miércoles, 9 de marzo de 2011

Teletransportándome

Qué sensación tan extraña cuando estás a punto de embarcarte en un viaje con un grupo de amigos y tu mente comienza a recrear lo que aún no se ha vivido, lo que tiene que ocurrir para que me lo pase genial y todo ello bajo una nebulosa que no deja pista al detalle. Estoy a escasos días de aterrizar en una tierra desconocida para mi, con unos amigos con los que no he viajado nunca pero con los que, pese a nuestras notorias diferencias, paso por mi vida más agradablemente. Se me mezclan recuerdos de momentos que pasé con ellos en otros entornos diferentes pero esta vez, enmarcándolos en un fondo blanco nevado y con escasos pedazos de cara al aire que desearán caer bajo ropa pero no podrán. Todo son fotos, será porque tengo memoria fotogénica. Y también será porque al fin y al cabo los buenos momentos pasan a una velocidad vertiginosa. Hace más de un año que no cojo un avión y que no siento ese cosquilleo encantador a la vez que aterrador en ese momento en que el dichoso aparato empieza a acelerar hasta perderse entre las nubes. Y tengo ganas. Sobre todo porque viajar en sinónimo de desconexión de la realidad. Es como si el avión fuese una máquina del tiempo en la que te teletransportas a otro lugar donde todo es diferente, donde la gente es diferente y donde las formas de vida son diferentes. Donde se ve a otras personas que en otro tiempo pensé que estaban locas porque sus códigos de conducta y sus gestos no son los míos. Es todo eso lo que me hace evadirme de todo y vivir durante esos días en otra realidad. Es como cuando sueñas... Y volviendo a la realidad en que vivo ahora, lo dejo esperando que la realidad supere la ficción, como casi siempre ocurre.

domingo, 6 de febrero de 2011

Operación Flequillo

Hoy es la segunda o tercera gala de OT que veo de esta edición. Soy de aquellos que se empaparon la primera edición y se fue desconectando del programa con la misma progresión geométrica que los concursantes fueron volviendo a sus quehaceres diarios de antes de entrar en la academia. Posiblemente porque lo poco agrada y lo mucho agota. Con ver un poco la edición uno me doy cuenta de que lo que de veras importa es la imagen que tengas y de que una fachada bien acicalada puede dejar vacía una cada a medio construir. Eso es lo que se lleva ahora. La moda, la dichosa moda de la imagen. Y me traslada al mundo árabe. Un mundo en el que se ve con total normalidad el uso del burka en la mujer mientras el hombre va como quiere. Es fácil criticar lo que no se conoce o lo que se conoce desde la lejanía sin criticar lo que tenemos bajo nuestro propio tejado, en nuestras revistas, en nuestra televisión, en periódicos, y en definitva en la calle. Somos capaces de criticar duramente la barbaridad que supone la imposición de una vestimenta que cubre el rostro de la mujer sin darnos cuenta de que no es tan dispar con respecto a lo que nos imponen desde los medios. ¿De veras es más esclava la que por cultura por tradición por imposición se pone dicho atuendo que la que o el que no sale de un gimnasio o deja de comer porque es lo que mandan los cánones de belleza de no se sabe quién? Lo veo igual. Salvando las distancias, ya que en el lado occidental es por ambos sexos (que viva la igualdad). Llegará el día en que las niñas gordas, no agraciadas o fuera de lo permitido por tal o cual revista no quiera salir de casa con las amigas porque se sienta diferente. Concretamente las chicas de nueva ormonación que rozan la mayoría de edad. En las noticias se trata de manera simpática que mujeres y hombres trasladen a especialistas su interés por tener la nariz de Gisele Bünchen, los pómulos de Jennifer López y los labios de la Jolie, cuando de verdad lo que eso significa es una absoluta enfermedad por lo estético que va a más en tanto en cuando endiosemos a una serie de personas que son como son de la misma manera que nosotros los mortales somos como somos. De esto en Telecinco saben un montón y así nos va, porque a ellos les va muy bien aun a sabiendas de que el resto va mal. Ya no importa una voz que haga sentir, una voz que haga llorar, una voz que haga reír, una voz que haga sentir. Ahora solo vale un producto que tenga los pantalones a la altura de la corva de las rodillas, y con un flequillo que no le deja ver (véanse los cabezazos que se pega Justin Bieber con puertas y cristales por la cabellera). Si no se toman medidas no ya de carácter judicial pero sí moral, terminaremos siendo esclavos de nuestra propia carne cuya función es la de recubrir un alma, un pensamiento, un sentimiento y seremos los menos indicados para condenar algo muy condenable como es el papel de la mujer en el mundo islámico y su tratamiento estético.

Pause

Hoy ha sido uno de esos días en que todo te da qué pensar. En quince días he visitado dos veces el tanatorio y ambas por muertes de padres de amigos íntimos. Ambos progenitores tenían cáncer cada cual con algún órgano importante afectado y los dos en pleno callejón sin salida. A los dos los conocía. Este fin de semana lo pasé en Sanlúcar en compañía de padre, madre y perro, porque aunque no presuma de ser muy familiar, después de estar enclaustrado de biblioteca y biblioteca me apetecía estar con los míos. A las cuatro de la tarde cogía un autobús que me llevaba a Plaza de Armas para ir a la misa por el citado fallecimiento y dado su tardanza en pisar territorio urbano, me dio por pensar. Pensar en lo volátil que es todo, las personas, los perros, los buenos ratos, las noches, los días, los niños, y en definitia la vida. Vamos dando tumbos de un lado a otro con una velocidad infame y hay veces en que es bueno parar, esperar, reflexionar. Soy de los que paso mucho tiempo en casa y me gusta charlar con mis padre, o como dicen ellos, discutir. Y en estos momentos en que pecas de empático y te planteas que lo que ayer le pasaba a uno y hoy a otro, mañana será a ti mismo, entran ganas de congelar los momentos en que soy capaz de respirar profundamente y sentir que soy feliz, que todo me va más o menos bien, que mi gente está muy bien y que nos tenemos los unos a los otros. A la vuelta de la misa, hablaba con una amiga y le decía que qué duro debía ser perder a tu padre sin que te hubiera visto ser alguien, algo, haberle demostrado que había conseguido el objetivo: casarme, tener hijos, y ser feliz. Ella me decía que todo padre, sea cual sea su final, estará orgulloso de su hijo. Me dejó más tranquilo. Visto lo visto me he propuesto dar más besos y abrazos a mis padres porque no me gustaría tener que arrepentirme de hacer cosas con ellos que en esta vida tan rápida y fusilánime no me diera tiempo por irresponsable y desagradecido. Cuando no hago caso a mi madre en alguna desición siempre me dice: "ya te acordarás de mi..." Es muy directa, como yo. Pero sé que tiene toda la razón. Yo le contesto: "no lo sabes tú bien."